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Planeta Tierra - Bitácora de laboratorio

Cuento, escrito por:

Ph.D. Franklin Moreno

Planeta Tierra - Bitácora de laboratorio

Día uno: Informe de ingreso

 

Axl y yo somos exobiólogos. Estamos a cargo del tamizar y catalogar las formas de vida dispersas a los largo de la galaxia. Somos parte del gigantesco proyecto de investigación de Elon, que busca nuevas vías bioquímicas, catalizadores con actividad nunca imaginada, chaperonas de choque térmico, y en general cualquier adaptación que pueda ayudarnos a enfrentar los retos de los viajes intergalácticos y de producir los híbridos genéticamente modificados capaces de trabajar en los confines más inhóspitos del universo, bajo temperaturas extremas, lluvias de radiación ionizante y atmósferas letales para la vida. Esta mañana recibimos once especímenes alienígenas, entre los más bizarros que colectaron los zoólogos en la campaña A. Los bichos fueron traídos en estado quiescente, pero hemos tenido que llamar la atención de Sid, porque los ejemplares se ven en muy mal estado, a pesar de que el viaje se hace ahora a 0.9 de la velocidad de la luz. Los monitores de biopotenciales muestran un rápido deterioro desde que fueron colectados. Es uno de los problemas de la bioquímica en fase líquida y ya habíamos advertido a los zoólogos.

Día dos: Alistamiento

 

Dispusimos los especímenes en cajas metálicas a 298 grados kelvin casi despresurizadas y los hemos activado lentamente para minimizar el daño molecular. Hemos replicado la composición de la atmósfera oxidante de su mundo originario, según las muestras que nos entregaron los zoólogos. Nos preocupa que no podemos reproducir las condiciones gravitacionales de su mundo, casi diez veces más baja que la nuestra. Eso puede interferir con el metabolismo de los animales, y nos dificulta la interpretación de los resultados. Además son pocos especímenes y creemos que la muestra no es representativa teniendo en cuenta la variabilidad. Hemos discutido con Axl la lista de experimentos a realizar y decidimos empezar por las pruebas bioquímicas, entre otras cosas, porque necesitamos establecer rápidamente su mecanismo de obtención de energía. Los especímenes se deterioran a cada momento.

Día tres: Pruebas bioquímicas

 

Estos bichos obtienen energía oxidando moléculas carbonadas. Eso explica su venenosa atmósfera oxidante. Según las fichas de los zoólogos, viven en profundas cavernas formadas por extensos sistemas de túneles subterráneos bajo la corteza sólida de su mundo, y parece que no pueden absorber energía de la enorme fuente de radiaciones ionizantes y no ionizantes, presente en la superficie de su planeta. No hemos podido identificar la molécula específica que utilizan como combustible primario, aunque ensayamos con varias mezclas de hidrocarburos de bajo peso molecular. Los robots inyectaron cuatro mezclas directamente en los fluidos biológicos de otros tantos especímenes y todos sus biopotenciales cayeron rápidamente a cero mientras los bichos se revolvían en las jaulas. Trabajamos contra el tiempo. Ya tenemos los resultados espectroscópicos de su composición bioquímica, pero vamos a aprovechar los especímenes inactivados para hacer una disección y obtener una idea más precisa de su organización interna y la composición de sus fluidos orgánicos. Los robots retiraron las carcazas de las jaulas y nos dedicamos el resto del día a planear la disección.

Día cuatro: Disección

 

Realizamos la disección con un procesador FM64 controlando un ciberbrazo MFB67. Axl y yo hemos supervisado el procedimiento con apoyo de dos morfofisiólogos especialistas en biología alienígena. La exocutícula es muy fina y delicada, y debajo encontramos un sistema caótico de bolsas y compartimientos rellenos de líquidos. La estructura interna es un endoesqueleto formado por unos 300 cilindros organometálicos rígidos. Hemos identificado al menos dos sistemas biomecánicos que distribuyen los fluidos por el organismo de estos bichos, pero están inactivos, a diferencia de lo que se observa en las tomografías de los especímenes que siguen en las jaulas. Tomamos muestras de todos los fluidos biológicos, las purificamos y las llevamos a los espectrómetros. Hemos identificado inicialmente más de cien mil moléculas con pesos de entre 20 y sesenta mil uma. ¡Localizar la molécula nutritiva de estos bichos equivale a atrapar un positrón en el espacio exterior!

Día cinco: ¡Óxido de hidrógeno!

 

Axl es un genio. Probó a sintetizar un óxido raro que según los análisis,  forma entre el cuarenta y el sesenta por ciento del peso de estos bichos. También cambiamos la estrategia de tamizaje, y en vez de inyectarles la sustancia directamente en sus fluidos, la dejamos en las jaulas. A las condiciones de temperatura y presión de las jaulas, el óxido permanece en estado líquido y cuando se lo ofrecimos a los bichos, lo succionaron rápidamente. Los monitores mostraron una inmediata recuperación de los biopotenciales. Parece que los especímenes pierden la sustancia todo el tiempo y necesitan reponerla. Mantendremos el suministro de este óxido ad libitum. Seguimos probando mezclas nutritivas hidrocarbonadas. Hasta ahora han rechazado más de mil sustancias diferentes que hemos sintetizado a partir de muestras de sus fluidos biológicos.

Día seis: Los resultados son promisorios…

 

Como dicen que dijo el Gran CeTé cuando descubrió el bosón masivo…Eureka! Hemos aislado la molécula nutritiva de estos bichos. Su entalpía de combustión no es muy alta y eso nos tenía despistados, porque hemos estado probando sustancias con energías de oxidación altísimas. Los bichos absorbieron la solución nutritiva y se observó un incremento del sesenta y cinco por ciento en sus biopotenciales. Luego realizamos los experimentos que pudimos. Los especímenes resultaron muy frágiles. No toleraron cambios drásticos de temperatura, ni aceleraciones a 2g, las radiaciones ionizantes desorganizan completamente los débiles enlaces de sus moléculas carbonadas y se asfixian sin remedio cuando dejamos que nuestra atmósfera invada las jaulas. Todos colapsaron, pero los resultados son prometedores. Hemos generado varios cientos de terabites de información que nos tomará unos días sistematizar. Creemos que hay varias moléculas promisorias en su bioquímica de fase líquida, pero se requiere investigación adicional. Hemos solicitado a Sid un grupo más grande de especímenes, para profundizar los experimentos y validar conclusiones.

Día siete: Pero necesitamos más experimentos

 

Por fin los exoecólogos nos enviaron un resumen de sus conclusiones sobre el nicho ecológico de estos animales en su mundo natal. La estúpida burocracia nos ha puesto a dar vueltas innecesarias. En realidad son bichos de superficie. Cavaron las profundas cavernas en la que viven hoy, después de destruir los ciclos biogeoquímicos de su planeta. Alguna vez fueron la especie dominante en su mundo, pero en el curso de unas pocas generaciones, las crisis climáticas provocaron confrontaciones entre varias poblaciones que habían desarrollado tecnología nuclear primitiva. Finalmente desataron una catástrofe de escala planetaria que calcinó completamente la litosfera de su mundo y llenó la superficie de radiaciones ionizantes letales para sus débiles estructuras carbonadas. Los sociólogos deberían tomar nota de este caso… Necesitamos sin embargo, continuar nuestros experimentos. Los exploradores extraerán más especímenes en la campaña B. Ya se encuentran en curso de su mundo, el tercer planeta sólido en un sistema solar alimentado por la energía de un único sol de segunda generación, en el brazo exterior de Orión. Su planeta es el único en el que hasta ahora los exoecólogos han detectado vida. Ya sabemos que no sobreviven sin el óxido de hidrógeno, H2O, y que deben oxidar C6H12O6 continuamente. Axl bautizó la molécula como maná, y hemos aprovisionado las naves con varios moles de ambas sustancias. No queremos que nos vuelvan a traer especímenes en mal estado, ¡y conste que no es por los bichos! Axl y yo somos científicos y ante todo nos interesa develar los misterios de la vida en el Universo.

P.h.D. CIENCIAS BIOMÉDICAS - FRANKLIN HELID MORENO VÉLEZ, Universidad del Valle
Franklin Moreno-Vélez
PhD Ciencias

Sobre el autor:

Soy profesional en Ciencias Naturales, con experiencia como docente e investigador. Desde hace 15 años, estudio la composición y propiedades de los venenos de varias especies de escorpiones del Valle del Cauca, mediante técnicas cromatográficas, proteómicas y genómicas.